Cada vez somos más conscientes de la importancia de cuidar lo que comemos. El pescado ocupa un lugar destacado en una dieta equilibrada. Tanto es así, que la AESAN recomienda consumir entre 3 y 4 raciones de pescado a la semana. Pero, ¿sabes cómo conservar el pescado en casa correctamente para aprovechar todas sus propiedades y disfrutar del mejor sabor?
La frescura: del punto de venta al hogar
El pescado nos lo da todo: con él, podemos disfrutar de infinidad de recetas al tiempo que nos cuidamos, gracias a su alto contenido en vitaminas, ácidos grasos omega 3, proteínas de alto valor, minerales… Solo tenemos que preocuparnos de dos cosas: adquirir un producto de calidad y realizar una adecuada manipulación del pescado en casa.
Con respecto a la compra del pescado de calidad, es fundamental acudir a proveedores confiables que expongan el pescado fresco en condiciones óptimas e higiénicas -parcialmente cubierto de hielo, en una posición inclinada y en una superficie no porosa- y que mantengan el pescado congelado a una temperatura estable.
En el caso de comprar el pescado ya congelado, la opción más recomendable es buscar un producto ultracongelado a bordo. Este proceso consiste en congelar las materias primas muy rápidamente y a temperaturas muy bajas justo después de la captura. Así, se mantienen intactos la textura y el sabor, y, muy importante, se evita la proliferación de microorganismos.
En ORPAGU pescamos pieza a pieza e inmediatamente después congelamos a bordo, a una temperatura de entre -35ºC y -40º C. Este proceso nos permite ofrecer el pescado con la máxima calidad posible.
Una vez adquirido el producto, llega el momento de almacenarlo en casa, en la nevera o congelador. A continuación, te damos algunas recomendaciones para hacerlo de manera correcta.

Qué hacer justo después de comprar el pescado
Lo primero que puedes hacer en beneficio de la frescura del pescado es dejar su compra para el final cuando visitas un supermercado. Así evitarás que permanezca más tiempo del imprescindible a temperatura ambiente.
Otro de los consejos para conservar pescado más importantes es que pase el menor tiempo posible entre la compra y el almacenamiento del pescado en casa. De esta manera te aseguras de que no se rompa la cadena de frío.
Romper la cadena de frío y someter al pescado a alteraciones bruscas de temperatura compromete la calidad del producto y puede suponer un riesgo bacteriológico.
Cómo conservar el pescado fresco en la nevera
Si la intención es consumir el pescado en un plazo de, como mucho, dos días, puedes conservar el pescado en la nevera con tranquilidad a una temperatura de entre 0 y 4 °C. Recuerda siempre colocarlo en la zona más fría del electrodoméstico y evitar que esté en contacto directo con otros alimentos como carnes o verduras.
Además, la asociación Pesca España aconseja utilizar recipientes herméticos de cristal para conservar pescado en la nevera y destinar siempre los mismos recipientes a esta tarea -así evitarás que se crucen olores-.
Cuántos días dura el pescado en buen estado
Aunque la recomendación de almacenar el pescado como máximo dos días en la nevera es para todos los pescados, los magros o blancos (bacalao, merluza, rape…) conservan mejor el sabor con el paso de las horas que los grasos o azules (salmón, caballa, atún…).
Para saborear al máximo los pescados grasos, lo aconsejable es comerlos en las primeras 24 horas, pero su consumo es seguro durante dos días de almacenamiento en la nevera.

¿Fecha de caducidad o fecha de consumo preferente?
Al comprar un pescado envasado, lo habitual es que tenga a la vista una fecha de caducidad o de consumo preferente.
La fecha de caducidad está reservada a los productos muy perecederos como las carnes o los pescados frescos. Es importante conservarlos siguiendo las instrucciones del empaquetado para garantizar la seguridad alimentaria del pescado y no consumirlos pasada la fecha señalada.
Por otra parte, algunos pescados congelados o los pescados enlatados cuentan con una fecha de consumo preferente que indica hasta cuándo se garantiza la calidad esperada del producto. Más allá de esta fecha, el pescado puede haber perdido sabor o textura, pero su consumo seguiría siendo seguro si se han respetado las instrucciones de conservación.
Cómo congelar pescado correctamente sin perder calidad
Para alargar la vida útil del pescado fresco, puedes conservar el pescado en el congelador, tanto entero como en filetes. Al almacenarlo a una temperatura de -18°C o incluso inferior se inactivan los microorganismos y se mantienen todos sus nutrientes y su sabor.
El mejor momento para congelar el pescado es al poco de haberlo comprado. “Lo antes posible” será siempre la mejor opción. Así, estarás velando por mantener tanto por las cualidades organolépticas, como la seguridad alimentaria.
En el caso de los pescados envasados, deben congelarse lo antes posible y siempre antes de su fecha de caducidad.
Materiales para conservar el pescado en el congelador
Antes de introducir el pescado en el congelador, hay que protegerlo con un material que sea seguro para el envasado de alimentos como las bolsas de congelación con cierre hermético o el papel film. Otra idea es empaquetarlos al vacío.
Uno de los consejos para conservar pescado congelado de la AESAN es añadir una etiqueta al paquete que indique de qué alimento se trata y la fecha de congelación.
Tiempo máximo de congelación recomendado
Los pescados magros congelados conservan todo su sabor y textura durante 6-8 meses, mientras que, según la AESAN, no es recomendable que un pescado graso permanezca congelado más de 3 meses.
Cómo descongelar pescado de forma segura
Para consumir el pescado almacenado en el congelador, retíralo al menos unas 12 horas antes y colócalo en la zona más fría de la nevera para que se descongele lentamente.
Está desaconsejado descongelar el pescado a temperatura ambiente porque el cambio brusco de temperatura puede poner en riesgo la seguridad del alimento, aparte de afectar a su calidad.
La asociación Pesca España desaconseja usar microondas o sumergir el producto en agua caliente para acelerar el proceso. El sabor y la textura del alimento pueden verse alterados.

Errores comunes al congelar y descongelar pescado
Siguiendo las anteriores indicaciones, congelar y descongelar el pescado son prácticas totalmente seguras.
Tan solo ten en cuenta congelar siempre pescado que esté fresco (que no lleve más de 48h en la nevera o que no haya pasado su fecha de caducidad), en un material apto y a una temperatura estable de -18°C o inferior.
A la hora de descongelarlo, recuerda hacerlo en el refrigerador y no a temperatura ambiente. Y, antes de consumirlo, revisa su color, olor y textura para asegurarte de que no ha habido errores durante el proceso de congelación y el pescado está en buenas condiciones.
Otra norma imprescindible en la manipulación del pescado en casa es que el pescado, una vez descongelado, no debe volver a congelarse por seguridad alimentaria. Solo podrás volver a congelarlo después de cocinarlo.
Señales claras para saber si un pescado ya no está en buen estado
Estas son las características a las que hay que prestar atención al comprar o descongelar un pescado para saber si está en buen estado.
- Olor: el pescado debe tener un olor suave y fresco. Un olor muy intenso o mal olor es una señal de deterioro.
- Textura: otra forma como saber si el pescado está fresco y en buenas condiciones es el aspecto de su carne. Debe ser firme y traslúcida. Una carne demasiado blanda u opaca es otro signo de deterioro.
- Ojos: si el pescado está fresco, los ojos son brillantes, transparentes y con relieve, no hundidos.
- Piel: al igual que los ojos, la piel y las escamas de un pescado en buen estado son brillantes y no opacas.
Ante la duda, es mejor no consumir el pescado y evitar una posible intoxicación.
Consejos para alargar la frescura y reducir desperdicio
Además de saber cómo alargar la vida útil del pescado, es también muy responsable y sostenible plantearnos qué podemos hacer para reducir su desperdicio.
En primer lugar, dedica un tiempo a planificar bien tus comidas y comprar cantidades realistas que vayas a consumir. Y, si te pasaste comprando pescado fresco, recuerda que puedes separar algunas rodajas y filetes y congelarlas antes de que lleven 48h en la nevera.
Con respecto a las sobras de pescado cocinado, puedes almacenarlas en la nevera entre tres y cuatro días sin comprometer la seguridad alimentaria del pescado.
Al recalentar el pescado previamente cocinado, todas las partes del alimento deben alcanzar una temperatura de 70ºC durante al menos 15 segundos.

Frescura, seguridad y sabor van de la mano
Esta guía que hemos preparado en ORPAGU sobre cómo saber si el pescado está fresco y cómo conservarlo te hará más fácil que nunca consumirlo aprovechando todas sus propiedades y evitar su desperdicio.
Como dijimos al principio, el pescado te lo da todo -¿sabías, por ejemplo, que el pez espada es un superalimento?- y solo te pide poner un poco de atención en su selección y su manipulación para evitar su deterioro y riesgos de seguridad alimentaria innecesarios.
Así que, ¿qué pescado te apetece comer hoy? Te proponemos algo sano, fácil, rico y diferente, como la zorza de pez espada hecha con nuestros tacos. Síguenos en Instagram para descubrir más recetas innovadoras y para seguir ampliando conocimientos sobre cómo conservar el pescado.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántos días puedo guardar pescado fresco en la nevera?
Entre 24 y 48 horas. Los pescados magros (bacalao, lenguado, merluza…) conservan mejor su sabor que los grasos (atún, caballa, salmón…).
¿Es mejor congelar el pescado nada más llegar a casa?
Sí, si no se va a consumir en uno o dos días.
¿Puedo volver a congelar pescado ya descongelado?
No, salvo que haya sido cocinado previamente.
¿El olor fuerte siempre indica que el pescado está en mal estado?
Sí, un olor desagradable es una señal clara de deterioro.